SIMIOS EN EL CIBERESPACIO

Por.- -Alberto Apont-
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LA LENGUA ESCRITA, LA HIPERSENSIBILIDAD VIRTUAL CONTEMPORÁNEA Y LA CULTURA DE LO ABSURDO DE LOS NO PENSANTES
No hay que ser un sabio o un vidente para darse cuenta de no sólo la falta de carácter que impera en los usuarios de las redes; estas son un reflejo social de lo que cada uno quiere, después de todo, aquí cada quien es “lo que quiere ser”, sino también el grupismo que divide las masas en quiénes piensan similares y quienes no, en tonos blancos y negros, en buenos y malos, así como el sedentarismo colectivo, y la cultura de lo absurdo que se vende como pan caliente y ya forma parte del folclore social tecnológico del siglo XXI.
Aquí todo parece una novela en la que están los villanos y los protagonistas, sólo que todos creen ser protagonistas y el prójimo, por lo regular, es el malo. Tanto así que FB se va convirtiendo diariamente en un rincón hostil donde lo que menos se hace es "socializar", sino que se lleva a diario esa guerra subliminal en el que se matan las ideas con la censura disfrazada de un lenguaje políticamente correcto, que no es más que otro tipo de opresión.
Queda marcada la importancia de tener la razón por encima de la relevancia de ser coherente. Olvidando que la primera depende en gran medida de una aceptación por parte de la sociedad, sociedad que si a su vez está conformada, de manera mayoritaria, por entes poco pensantes, pues el tener la razón carece de un valor real más allá del que le da la masa.
Todo esto se puede apreciar en todas las vertientes de la comunicación, pero sucede algo interesante y a la vez desastroso en la actualidad respecto a la expresión. Si bien es cierto que la lengua escrita depende de un receptor capaz de descodificar el mensaje (debe dominar nivel de lengua, idioma y contexto del mensaje), este (el mensaje) queda en gran medida dependiente de él, el receptor, y no el mensaje mismo, y ahí es donde entra lo que yo llamo “la hipersensibilidad” que empieza a tornar todo en discursos ofensivos.
El lenguaje escrito carece de expresión emotiva más allá de la que puede impregnarle el receptor, y creo que esta idea, que no es del todo cierta, es apoyada por el poco conocimiento de la función de los signos ortográficos en un texto escrito por parte de los "cibernáutas". Quizás por esto, al leer un texto que plantea alguna idea un tanto diferente, al no poder ver u escuchar el tono en el que el autor plantea sus ideas, es juzgado ,apedreado y finalmente censurado, creando así una ironía entre la lucha por la libertad mientras se cohíben libertades partiendo por la mala interpretación de un texto o material colgado a las redes,o la hipersensibilidad con la que es tomado cualquier tema actualmente.
Estoy seguro que muchas son las veces que dejamos de plantear alguna crítica, idea o argumento, puesto que seríamos “abucheados”, pues existe un colectivo virtual con la función de decidir entre lo que está bien y qué no; al menos es una conducta habitual hoy en día, mientras acepta todo sin plantearse de manera crítica alguna cuestionante, repitiendo todo lo que oye sin detenerse un momento a ver más allá del sensacionalismo absoluto que busca sólo entretener más que informar o concienciar.
Después de todo, esto es "democracia"; el pueblo recibe lo que pide: drogas en las canciones, en las novelas y en las esquinas. Alcohol en la casa, en la escuela y en cada colmado. Idiotas en la TV, la radio, el gobierno, y, ¿por qué no?, en FB también, y aquí es donde más queda en manifiesto su condición intelectual.
Se exalta la ignorancia, se aplauden ídolos de cartón y de pocas virtudes, se alimenta la insensibilidad, se adoctrina desde el enajenamiento e individualismo, se le teme a la presión social por la cual se actúa muchas veces; simios en el ciberespacio...
Es más fácil entretener que hacer a alguien pensar en la realidad de manera seria, cada quien decide a cuales placeres entregarse con tal de evadir dicha realidad, aceptarla o "pasarla chill" un rato más, y sin medir consecuencias.

 
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